lunes, 29 de noviembre de 2010

razones suficientes

Lo confieso, fue lo primero k dijo cuando fue arrestado en medio de esa escalofriante noche, de todos modos era culpable, los cuerpos estaban ahí, tendidos, cubiertos casi totalmente por esa sangre espesa que expedía un olor k hacia llenar los huesos del mas paralizante frio; él lo reconocia tan inmediatamente k parecia k la aterradora escena volvía a ocurrir de nuevo. y es k lo reconocia por k era precisamente lo k validaba su existencia. .......... nadie sabra realmente por k aquel hombre, esa maldita noche, simplemente se harto del engaño y la mentira, y tomo venganza en nombre de la desesperación y la ira

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